martes, 30 de marzo de 2010

Flores en mi entierro

Excepto las de la imaginación
había perdido todas las batallas.
Un domingo sin fútbol nos contó,
vencido, que tiraba la toalla
y nadie lo creyó.
Pero, esta vez, no iba de farol;
al día siguiente se afanó una cuerda
y, en lugar de rezar una oración,
mandó el mundo a la mierda
y de “un palo borracho” se colgó.
Debía “luca y media” de alquiler,
dejó en herencia un verso de Neruda,
un tazón con pestañas de papel
flotando en el café
y una guitarra tísica y viuda.

(Joaquín Sabina-Flores en su entierro)



Hoy es el día perfecto para hacer una serie de "no me gusta" que, por supuesto, continuará.


No me gustan los días grises ( a pesar de lo que escribí el otro día)(ya advertí que soy maestra en el arte de la contradicción). No me gustan las personas que se hacen esperar (principalmente porque nunca me ha gustado esperar). No me gustan los relojes. No me gustan las personas que se piensan que están por encima de ti porque, como es obvio, todos tenemos conocimientos que muchos no tienen. No me gustan las personas que intentan llamar la atención con sus memeces. No me gusta la gente que escribe o pronuncia mi nombre con una hache final. No me gusta el café. No me gustan los folios en blanco. No me gustan los cinco primeros minutos del día. No me gustan los veinte segundos que invertimos todas las mañanas en contemplar completamente absortos a los tubos fluorescentes de la cocina. No me gusta la gente a la que no le gusta Sabina. No me gusta la gente a la que le gusta El Canto del Loco. No me gusta la gente que se mete con los demás por sus defectos físicos, sabiendo que muchos tienen bastante que callar. No me gustan los signos de interrogación. No me gusta la gente que pasa de todo. No me gustan los que callan y ,en el fondo , son unos cabrones (se les ve venir). No me gusta la gente superficial. No me gustan las aglomeraciones. No me gustan los insensibles. No me gustan los que se las dan de listos. No me gustan las conversaciones carentes de sentido. No me gustan las personas a las que nada les ha quitado el sueño. No me gusta la gente que no se tapa la boca cuando tose. Tampoco me gusta la gente que te echa el alientazo cuando se acerca a ti. No me gustan las fronteras. No me gustan los racistas. No me gustan las licencias. No me gusta la gente a la que no le gusta el deporte. No me gustan las personas que critican algo sin haberlo probado. No me gustan los que nunca se arriesgan. No me gustan las amistades que se rompen con el paso del tiempo. No me gustan los enamoradizos. No me gustan los que evitan los problemas en lugar de afrontarlos. No me gusta la gente a la que no el gusta el color azul. No me gusta tampoco la gente que dice que los que vamos casi siempre de negro o de gris somos unos aburridos. No me gusta la calma. No me gusta la gente que no se alegra de los éxitos de los demás. No me gustan las personas bordes. No me gustan los silencios posteriores a los puntos finales.

lunes, 29 de marzo de 2010

¿ Tiempo es una palabra?





De encontrar la ocasión, la confidencia no es entonces cotilleo, una noticia de la que hacer uso, ni es el intercambio de información. Es desnudar el alma hasta escucharse decir lo que quizá ni siquiera uno mismo llegó a pensar nunca y mostrar la soledad de la palabra única. Es recibir la hospitalidad de otro alma tiritando su propia suerte. Cuando ya sólo nos contamos cosas y en ellas no está lo que nos falta, lo que nos conmueve...se acabó la posibilidad de hablar. Buscamos las palabras del otro, las que sólo a su lado brotan. Y si hace falta resultar supuestamente ridículo, o llorar, o mostrarse inconsistente...nada de eso es inadecuado, sino que cobra otra plenitud.

(Ángel Gabilondo-Alguien con quien hablar)


¿Adónde van las palabras de la conversación que no supimos empezar? Sin duda, es una buena pregunta, sobre todo si sabemos contestarla.

Hay momentos en los que necesitamos entablar una conversación con alguien porque necesitamos saber más sobre él, necesitamos que su voz y el significado único de sus palabras invadan nuestros sentidos.
La situación previa a todo esto es algo tensa: las dos personas se mantienen calladas y,mientras tanto, su cabeza busca un tema chorra con el que comenzar a hablar de algo que promete ser el simple preludio de una conversación un poco más profunda. Lo peor de todo no es el tema chorra del que se está hablando, sino el profundo silencio que se hace entre un tema y otro.

Como caso contrario algo que a mí me pasa mucho: trato casi a diario con personas con las que ya no es que quiera, sino que necesito hablar y compartir cosas e historias que ,en el fondo, creo que van a servir para forjar una buena amistad. Lo malo es que no se presenta ni el momento ni el lugar para hacerlo.

Sé que no me conformo con poco. Dicen que tiempo al tiempo. El tiempo (como todo en esta vida) es algo que no nos sobra.

(Escribo esto sabiendo que las palabras que nos duelen de verdad son las que nunca escribimos)

domingo, 28 de marzo de 2010

Serenos paisajes y atardeceres locos




(Imagen de Raúl)



Voy a cerrar los ojos en voz baja
voy a meterme a tientas en el sueño.
En este instante el odio no trabaja
para la muerte que es su pobre dueño
la voluntad suspende su latido
y yo me siento lejos, tan pequeño

que a Dios invoco, pero no le pido
nada, con tal de compartir apenas
este universo que hemos conseguido

por las malas y a veces por las buenas.
¿Por qué el mundo soñado no es el mismo
que este mundo de muerte a manos llenas?

Mi pesadilla es siempre el optimismo:
me duermo débil, sueño que soy fuerte,
pero el futuro aguarda. Es un abismo.

No me lo digan cuando me despierte.

(Mario Benedetti-Hasta mañana)



El viento fluye y acaricia tibiamente al cielo que recorre palmo a palmo cada rincón de la tierra. Las bonitas aves dibujan trazos de existencia e insisten en cantarle una canción de amor a la pesada primavera. Mientras tanto, la madrugada se presenta ojerosa y pálida ante el suave ulular de la noche.

El frío llanto del mar humedece nuestra piel con su calma y los peces nadan hábiles entre las corrientes de nuestra boca. Las nubes son lugares para yacer enterrados. La epidermis de las estrellas devora paisajes ennegrecidos por la eterna presencia de una cálida luna que nos arrulla en lo más profundo de sí. Los horizontes que avistan nuestros ojos enternecen todos y cada uno de los pensamientos que habitan en un continuo vaivén de sábanas y paisajes.

El infame amanecer amenaza con regresar de su efímero viaje hacia el abismo de la oscuridad intensa. La hierba es un lugar para palpar a las diminutas hormigas que caminan incesantemente hacia enormes bosques de arena y es, también, un sitio en el que recostar la cabeza cuando nada nos importa poco.

Al fin y al cabo, los paisajes son fotografías mutiladas en las que nos sumergimos cuando nada nos importa nada.

sábado, 27 de marzo de 2010

Muy pocas personas, demasiada gente. Volumen I



(El cuadro es de Dalí y ha sido propuesto por Pablo de Andrés)


Ya he dicho que el alma no vale más que el cuerpo
Y he dicho que el cuerpo no vale más que el alma,
Que el objeto más frágil puede servir de eje a todo el universo,
Que tú o yo, sin tener un centavo, podemos adquirir lo mejor de este mundo.

(Walt Withman-Fragmentos de Canto a mí mismo)




Pienso que cuando te cruzas en el camino con personas especiales (personas grandes a lo alto y a lo ancho) es una gilipollez dejar que se esfumen. Y os aconsejo desde aquí que no dejéis que pasen: muy a nuestro pesar, los gilipollas abundan y hay que intentar escoger bien a las personas con las que vamos a compartir latidos y alguna que otra palpitación.

Voy a proceder a hablar de una de esas personas:

Rondará los cuarenta y cuatro (si no me equivoco). Es un hombre sincero,sencillo y optimista que lee este blog punto por punto y con el que nunca me ha importado "perder" segundos de vida. Además, es maestro en el arte de hacer de las cosas pequeñas algo grande y bonito. Y es algo que le hace grande a él también.

Le conocí hace algo más de cuatro años, aunque sería más correcto decir que él me conoció a mí (o ,al menos, lo intentó) y es alguien que siempre ha aceptado mis complicaciones tal y como han venido ;nunca ha intentado cambiarme, sino potenciar mis cualidades y hacer que me diera cuenta de que , en el fondo, no soy ni tan pequeña como me creo ni tan miserable como me imagino. Me sacó del más profundo de los abismos e hizo emerger de mí una fuerza que llevaba tiempo esperando salir.

Siempre me dice que mi fuerte carácter me lleva a hacer y a decir cosas sin pensar en el daño que puedo causar. A medida que va transcurriendo la vida, me doy cuenta de que tiene mucha razón, pero no puedo cambiarlo.

Tengo que añadir su gran costumbre por subrayar cosas y personas que él tiene como importantes. Pero subrayar de coger un rotulador (siempre amarillo fosforito) y empezar a pasarlo por mis brazos (y cara, en alguna ocasión) sin ningún tipo de criterio. El caso es que desde aquí te digo que siempre olvidaste subrayarte a ti, quizá sea el momento de empezar a hacerlo. Nunca es tarde.

La de horas y horas que hemos podido invertir entre las cuatro paredes de su despacho ( que deben de estar saturadas de tanto escuchar) en hablar sobre fracasos, algunos éxitos y sobre la vida en general no nos las quitará nadie. De esas conversaciones han salido cosas que ,en algún momento, nos han nublado la cabeza y los ojos de agua salada. Todas esas palabras vomitadas en un momento de fragilidad no nos han hecho más grandes, sino más fuertes.

Todas tus sonrisas en el momento justo, todas tus palabras de apoyo cuando más las he necesitado, toda tu atención desde los primeros momentos, tu sencillez y tu bondad me hacen reflexionar de una manera indescriptible. Eres una de esas personas necesarias, una persona con un corazón enorme (y algo guerrero) y un compañero de ruta muy especial.

No olvides jamás que nuestra grandeza habita en las conversaciones que nos quedan por mantener, en las sonrisas que nos quedan por compartir, en las miradas curiosas que nos quedan por dedicar y en las palabras que nos quedan por escribir.

Nunca te di las gracias por todo lo que has hecho por mí, pero que no te las haya dado no significa que no las haya dado en voz baja (como acostumbro a hacer siempre). Ahora es una buena ocasión para hacerlo: GRACIAS, GRACIAS Y GRACIAS.

Pablo, sé fuerte y no permitas que nada ni nadie te estropee esa bonita sonrisa. Después de esto ,la vida (nuestra vida ) continúa. Hasta la próxima marea baja, compañero.


( Te prometo que seguiré intentando diferenciar entre piratas, bucaneros y almirantes, sabiendo que la diferencia entre unos y otros nunca se observa a simple vista)

jueves, 25 de marzo de 2010

R de revolución A de actitud P de poesía





[...]Existir es sentir, aquí sentir es escribir.

[..]Aquí sólo el trabajo duro y los testículos dan títulos.
Pobre diablo ,se cree un dios entre los dioses
y tan sólo es otro potro en el establo dando coces.

(Nach Scratch-Manifiesto)


Igual muchos pensarán que las palabras que aquí se van a juntar pueden ser excesivas y exageradas. Correré el riesgo:


Ninguno de los mortales alcanzaremos a entender el significado exacto de todas tus rimas (puestas una a una y en orden decreciente de calidad). Aun así ,hicimos de todos y cada uno de tus versos un dogma y,de cada dogma , un muro de silencios que fueron -y son- la base de un gran edificio arquitectónico.

Escupes tus palabras con una frialdad que abruma y te muestras fuerte ante cualquier adversidad.Nadie junta términos con tanta precisión ni ve las cosas de tu mismo modo. Además, tus palabras reflejan una verdad sin escrúpulos; una verdad que nos hiere pero que nos gusta.

Nunca te pude comparar con ningún otro porque, sin lugar a dudas, eres especial a lo alto y a lo ancho.

Tus parrafadas, tu sudor y tu sangre llevan tiempo siendo también los míos. Las punzadas en el tórax después de escucharte son persistentes pero necesarias. Eres grande y lo sabes.(Y no voy a seguir porque pienso que cualquier palabra es poca)

(Nunca entendí a la gente que se encierra en un tipo de música. Quizá el rap no es algo con lo que mucha gente se siente identificada o quizá es que esas personas no se han parado a escuchar con la mente y el corazón abiertos a partes iguales).


Os dejo con nueve minutos sólo aptos para paladares exigentes.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Estampas ignoradas del abismo




(Cielo que nos ofrecía el Domingo pasado)



Se extravió por desfiladeros de nieblas, por tiempos reservados al olvido, por laberintos de desilusión. Atravesó un páramo amarillo donde el eco repetía los pensamientos y la ansiedad provocaba espejismos premonitorios.

(Gabriel García Márquez-Cien años de soledad)


Es fácil dejarse llevar por los sentidos, pero es difícil sentir de forma coherente. Es fácil rendirse a la primera, pero es difícil rendir homenaje a unos triunfos que ni de coña son los tuyos. Es fácil caer malherido al suelo, pero es difícil malherir a aquellos que son más fuertes. Es fácil llorar por lo que no se tiene, pero es difícil sonreír por aquello que se posee. Es fácil mirar al azul cielo con asombro, pero es difícil indagarle respuestas a unos interrogantes que te pudren por dentro. Es fácil abrirle la puerta a Cupido, pero es difícil mantener viva la llama que ,progresivamente, se va agotando. Es fácil fijarse en la forma de las personas, pero es difícil llegar a vislumbrar el fondo. Es fácil dejarlo todo para el último momento, pero es difícil luchar contra la fuerza que te lleva a ello. Es fácil tirar el balón, pero es difícil encestar a la primera. Es fácil gustarle a los demás, pero es difícil gustarte a ti mismo. Es fácil cerrar los ojos nada más meterte a la cama, pero es difícil soñar con el colchón y la noche como únicos testigos. Es fácil arrepentirse de lo que hiciste mal ,pero es difícil hacer las cosas bien en el presente. Es fácil borrar las huellas que te dejó el pasado, pero es difícil olvidar el camino que formaron. Es fácil buscar un apoyo en los demás que ni mereces ni agradeces, pero es difícil apoyarte en ellos. Es fácil enseñar cosas que desconoces, pero es difícil conocer todo lo que enseñas. Es fácil tener ideas, pero es difícil tener un orden lógico de ellas. Es fácil dejar a tu cuerpo de lado, pero es difícil deshacerte de él. Es fácil rechazar los consejos, pero es difícil aceptarlos y seguirlos tal como te vienen. Es fácil sacar fuera las miserias e intentar conmover a un público con tus chorradas, pero es difícil esperar que ellos sientan como tú. Es fácil crear puentes con las manos, pero es difícil hacer que sean útiles. No es fácil escribir algo que verdaderamente merezca la pena. Es difícil intentar callar a alguien con tus silencios.

martes, 23 de marzo de 2010

Golpe a golpe , verso a verso



(Hoy la imagen no tiene mucho que ver con la entrada pero...¿os hace un cafecito?)


Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre la mar.


Nunca perseguí la gloria,
ni dejar en la memoria
de los hombres mi canción;
yo amo los mundos sutiles,
ingrávidos y gentiles,
como pompas de jabón.

Me gusta verlos pintarse
de sol y grana, volar
bajo el cielo azul, temblar
súbitamente y quebrarse...

Nunca perseguí la gloria...

(Joan Manuel Serrat-Cantares)


Los caminos son largos , empedrados y sinuosos. Andas descalzo por ellos con la seguridad que te transmite un futuro incierto que espera tu llegada con los brazos abiertos y los ojos cerrados. No hay duda en eso de que el futuro es ciego y ,de improvisto, choca contra ti produciéndote graves daños (tanto externos como internos).
Aprendiste a andar nada más salir del vientre de tu madre porque no te quedaron más cojones. Empezaste a mantener el equilibrio allá por los catorce años. Has intentado dar pasos cortos e intensos y sólo te han salido grandes y decisivas zancadas. Has arrancado a dentelladas los granos de arena que en el suelo se habían posado hace algo de tiempo, pero para ello han sido necesarias grandes caídas con algún que otro hueso roto y también un poco de piel quemada.Has pasado demasiado tiempo arrodillado en el suelo. Has escupido en los bordes de tu propio camino, regurgitando una pastosa saliva que se te había acumulado en la boca y en el estómago. Dudaste persistentemente entre la derecha y la izquierda y ,como siempre,decidiste tirar por el camino del medio. Al final, llegaste a un páramo desolado en el que el eco repetía y repetía todos y cada uno de los momentos felices de tu vida. Pero esta vez (y haciendo contigo una excepción que nunca ha confirmado ninguna regla) el eco se mantuvo callado y acechante entre las tinieblas de un corazón que ya no es músculo ; que sólo es ceniza concentrada en el pecho de un verdugo de horas , minutos y segundos.


CAMINANTE, NO HAY CAMINO